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“Buscad leyendo y hallaréis meditando”. San Juan de la Cruz

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzsche

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Y...ella tiene el mundo en sus manos...

martes, 9 de octubre de 2012

Otros mundos...


Lo que es creado por el espíritu es más vivo que la materia
Charles Baudelaire

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Constantemente el cine nos muestra diversidad de mundos...mundos caóticos y mundos maravillosos. Seres vivientes atroces sujetos a la supervivencia y seres magníficos como dioses que todo lo pueden.

En esas películas y series de género de ciencia-ficción nos muestran también esos dilemas, los enigmas insondables de seres inteligentes, con una inteligencia superior a la de los terrícolas, seres que sueñan con otros mundos y que van tras la creencia de que el mundo en el que viven no es real. O al menos que no se realizará hasta fagocitar por completo a otros seres extraños. En estos filmes suelen presentarnos la distopía más que la utopía, es decir: el caos en sus desórdenes más que un mundo feliz.

Comencemos por Matrix.


¿Qué es Matrix?
¿Es un mundo de falsas realidades bajo el nombre de ilusión?
¿Es una simulación virtual?
¿Es Matrix una ecuación filosófica aún sin resolver?

Es el eterno dilema filosófico.
Qué es mejor:
¿Adquirir conocimiento porque el saber nos hace libres, o crearnos un mundo irreal pero feliz?

Dos opciones:


La pastilla roja nos desvela la verdad de todo.
La pastilla azul nos sume en un mundo virtual pero feliz.

¿Nos conviene saber toda la verdad?

Depende de si quieres ser feliz o libre; porque el conocimiento te hace libre pero no te hace feliz.

¿El conocimiento no te hace feliz?

El conocimiento te enseña cómo es la libertad.
¿Y qué es la libertad?
Comer del "Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal"...eso ¿no es la antesala del infierno? ¿eso no fue lo que nos expulsó del Paraíso?

El saber toda la verdad, mata.

¿Mata?...

¡La clarividencia es la madre de tantos y tantos suicidios¡...


¿Debemos conocer la Verdad?
La pastilla roja...
La pastilla azul...
He ahí el dilema.

20 comentarios:

  1. Gran dilema si!
    Tal vez elegir la roja, si es la libertad lo que ta hace feliz........pero si para ser libre hay que ver las cosas tal y como son........ entonces.........

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  2. ...la lila. A mi cuando me dicen blanco o negro,(roja o azul) en un mundo tan llenos de matices de gris, que quieres que te diga, como que no.

    Un saludo

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  3. Muy buena reflexión. Mi conclusión, que como siempre estará errada, es que no existe la libertad... salvo en el pensamiento. Lo difícil es poner ciertas barreras a ese pensamiento para que no te lo violen desde fuera, y eso lo considero una quimera. Total: las pastillas nos las comemos aún sin darnos cuenta.

    Un beso.

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  4. Bueno, Marián, de ahora en adelante no creeré que tus conocimientos son escasos... Impresionante cadena de preguntas que cual sus eslabones, cada vez se alarga más y más.
    Con esta publicación Marián confirmas tu máxima séptima, contando el reloj, de la parte derecha de tu blog.
    Personalmente creo que el saber proporciona la libertad y no mata. Lo que mata es la ignorancia de la confianza en teorías que son desconocidas. Kruger y Dunning, dos investigadores psicólogos, llegaron a la conclusión de que “la ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento". Y esto es lo dañino. No las preguntas, no las dudas, no el tratar de conseguir más conocimientos y cada vez más complejos...
    Has realizado una publicación muy necesaria, Marián. De complejidad suficiente como para no volver la espalda y tratar de contestar a esas preguntas tan importantes para la vida, tanto personal como socialmente.
    Espléndido artículo, excelente proceso de sistematización secuenciada racionalmente.

    Un fuerte abrazo, querida Marián.


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  5. La verdad, siempre. Bueno, quizás no siempre, que duele. No me corrijo, siempre, siempre.

    ¿que vale una felicidad a ciegas?

    Quizás todo, si desconoces el engaño y nunca vas a descubrirlo.

    Me temo que no lo tengo claro, bueno...si pero con los dedos cruzados.

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  6. MumaMoon:
    Tal vez ver las cosas en su justa dimensión no nos proporcione la felicidad...pongamos que ese estado es muy efímero.

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  7. La susodicha:
    Hagas lo que hagas siempre estarás deambulando...je,je...pocas veces sabemos dónde está el quid de la cuestión...

    Saludito.

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  8. Sbm:
    Pues fíjate que tú lo has dicho; hay muchas pastillas que tragamos sin darnos cuenta.

    Las conclusiones u opiniones nunca son erradas per saecula saeculorum, la tuya vale como la de cualquier otro. La libertad sería darnos cuenta de todo eso que hacemos y que está por encima de nuestra voluntad. Rara vez somos totalmente libres.
    Un beso.

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  9. Antonio Campillo:
    Pues...lo primero que quiero que vaya por delante es decirte que me has hecho ponerme colorada...
    Todo son tanteos, reflexiones sobre lo que veo y escucho. Y claro que sí, no es "la verdad" hay muchas verdades...por eso es bueno indagar, investigar, sacar conclusiones sin miedo a equivocarse...estar en movimiento que eso es la vida.
    Un beso.

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  10. Pilar:
    La verdad. Tu verdad. La verdad del momento...todo es del cristal con el que la miramos, ya sabes.

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  11. Como dice alguna de tus comentaristas, lo ideal sería la pastilla morada, fruto de unir la roja y la azul -que es posible-.
    Siempre hay que apostar por el conocimiento. Nos hacer más libres y creo que también más felices o al menos nos clarifica con mayor lucidez los caminos que conducen a esa felicidad, no como fin sino como momentos diversos en el tiempo. Aunque también es cierto que cierto idealismo o sueño, es ingrediente necesario para tragar con mayor facilidad la parte de la pastilla roja.

    Me gustan mucho tus post filosóficos, Marián. El solo hecho de reflexionar sobre lo que nos rodea ya es estar en ese camino del conocimiento.

    Un beso.

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  12. Claro que sí, Marisa, todo es muy complejo, y por supuesto que nuestros pensamientos tampoco son inamovibles, todo son matices, nosotros mismos cambiamos en nuestra percepción de las cosas...y es cierto, la felicidad, tan escurridiza y efímera como bien dices "como momentos diversos en el tiempo".

    Y reflexionar, claro, y que personas como tú, Marisa, traigan un poco más de luz.

    Un beso.

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  13. Para mí es mucho más importante ser feliz y tratar de vivir con esa faceta lograda, que la posible libertad inherente al conocimiento. Incluso la libertad como tal que en estos momentos de crisis no existe para muchísima gente.
    Sí, creo que me llenaría más el alma la felicidad...

    Beso

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  14. Tonetxo:
    Totalmente de acuerdo, lo más importante es procurar ser feliz...o mejor dicho "estar" feliz, pues son ráfagas de bienestar, de alegría o incluso de euforia, y todo eso muchas veces dependen de tu estado físico ¿no es cierto que a veces te encuentras bien y contento y no sabes por qué?...y otras veces nos invade la melancolía, bueno, Tonetxo, que me pongo trascendente, jajaja...mañana es fiesta, a ver si le sacamos una pizca de felicidad al día.
    Un beso.

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  15. Estoy con el comentario de Sbm. No existe tal libertad desde el momento que existen unas reglas, unas leyes y normas para asegurar que se hace lo "correcto" moderarnos a todos.
    Al final nos comemos todas las pastillas dependiendo del momento en el que nos encontramos. A veces es más fácil ser el ignorante agazapado, viviendo feliz porque no es capaz de ver la miseria que le rodea. Pero cuando alguien tira de la manta, sólo exponerte a la luz, puede causarte quemaduras de tercer grado.

    Como siempre, querida Marián, tus textos, tus reflexiones, nos pone a trabajar el cerebro. Cosa que yo te agradezco enormemente, pues a veces el muy jodido parece que no quiere despertar. Un beso muy grande ;-)

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  16. Galia B.
    Seguramente lo más sensato sea reconocer, como aquel griego, que lo que sabemos con certeza es que no sabemos. Pensar, claro, pero no volvernos locos con elucubraciones...para qué calentarnos la cabeza. Lo esencial es buscar la felicidad, eso está claro. El exceso de conocimiento mata en el sentido de que te puedes volver majara..jajaja...
    Esto es un blog, una evasión, y lo que ocurre es que a veces nos ponemos tan estupendos...¿o crees tú Irene, que tú no me haces pensar? pues sí; me haces pensar mucho. Todos aprendemos de todos.

    Un beso enorme.

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  17. En realidad todo mata. Es cuestión de escoger la muerte más dulce. Y tal que sea posible resurgir enseguida para volver a morir tan pronto como sea preciso.

    Bisous.

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  18. Así es Juan Antonio...cada paso hacia adelante es morir un poco. Toda nuestra vida está hecha de pequeñas muertes...es mejor ir muriendo dulcemente...tal vez soñar...

    Bisous.

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  19. Nos hace infelices la impotencia no el conocimiento, ¿quién es su sano juicio será feliz sabiendo la verdad sabiendo que no puede hacer nada por mejorar las cosas?
    De todos modos en algunos aspectos lo confieso, prefiero se un completo iletrado pero sin tortura no diré cuales.

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  20. Pues claro que sí, Ángel. La verdad pura y dura te da conocimiento, pero ¿te hace feliz? Todo depende..¿no?...
    Saberlo todo no siempre es gratificante. Un poco de incertidumbre a veces es como la sal en su justa medida...

    Un beso.

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El Demonio no tiene razón; pero tiene razones. Hay que escucharlas todas. Antonio Machado.