Siempre que me dices esas cosas… esos sonetos tan bien escritos… esa capacidad tuya para transportarme al séptimo cielo… me dejas anonadada… es una mezcla de… es una mezcla de… es una mezcla de… ¡el todo y la nada…! suben desde los ancestros de mis entrañas todo los efluvios hasta cosquillear mi pituitaria… es una mezcla tan extraña… que siento toda la levedad de mi ser… y todo es perfecto; conjugar las sensaciones más cotidianas con las más inesperadas… y comprobar que un cielo en un infierno cabe… todo está como tiene que ser… hasta todos los puntos suspensivos… para que nada esté fuera de contexto…
jueves, 28 de agosto de 2014
Memento…
Siempre que me dices esas cosas… esos sonetos tan bien escritos… esa capacidad tuya para transportarme al séptimo cielo… me dejas anonadada… es una mezcla de… es una mezcla de… es una mezcla de… ¡el todo y la nada…! suben desde los ancestros de mis entrañas todo los efluvios hasta cosquillear mi pituitaria… es una mezcla tan extraña… que siento toda la levedad de mi ser… y todo es perfecto; conjugar las sensaciones más cotidianas con las más inesperadas… y comprobar que un cielo en un infierno cabe… todo está como tiene que ser… hasta todos los puntos suspensivos… para que nada esté fuera de contexto…
lunes, 11 de agosto de 2014
Redada a las neuronas…
Las mato callando…
Decía Nietzsche que: “No es la intensidad , sino la duración de un gran sentimiento lo que hace al hombre superior”
Y yo les digo que…
La duración conspira contra la intensidad.
lunes, 4 de agosto de 2014
Comprando apariencias
Recientemente se ha destapado una trama de falsificaciones de títulos académicos. Comentaban los medios de comunicación y daban los datos y los precios de los lotes de productos que la trama vendía. Esta operación policial ha dejado 600 detenidos y casi mil imputados.
M.C. F. Un exprofesor de instituto, ideario y jefe de la trama, habría confeccionado un código secreto para anotar los encargos de sus clientes. Según la investigación, vendía la «ristra de chorizos» –los títulos universitarios– a 2.500 euros, las «galletas Fontaneda» –diplomas de COU, FP o Bachiller– desde 600 a 1.500; la «caja de leche Puleva» –Educación Secundaria– a 1.200; y el «queso García Baquero» –Graduado Escolar y Primaria– también a 1.200.
Por su “supermercado” habrían pasado un millar de personas, de las que se ha conseguido localizar a 809.
La reflexión que ahora queda es qué pasa por la cabeza de algunas personas para adornarse con méritos falsos. En el mejor de los casos puede que algunos compraran los títulos para engordar los curriculums, y así conseguir puestos más relevantes en el mercado de trabajo. Otros quizás, los compraban para decorar las paredes de despachos de dudosas empresas. Y como se puede imaginar, nadie está dispuesto a confesar que alguna vez falseó los datos o compró algún título.
Por otro lado, tampoco es necesario comprar títulos. Siempre que sean para adornarse con plumas de pavo real. Uno mismo se los puede agenciar con más o menos talento. En el mundo virtual, de Internet, en las redes sociales, blogs, y de Blogger y etc. es posible que no todas las identidades sean reales. Es este un mundo muy propicio a la farsa. Pero a mi la duda que me queda es saber a quien engañan con eso, porque todo engaño tiene un objetivo, un fin. Querer ser otro distinto en las redes es engañarse uno mismo, más tarde o más temprano uno tendrá que enfrentarse con la realidad, A no ser que vivan en un sueño permanente de imposibles…
(Dedico este post a uno de aquí)
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