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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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Déjame con la boca abierta!!

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La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar en una cuerda floja. OSHO

jueves, 15 de febrero de 2018

Luces y sombras....


Se puede inferir que existe en las proximidades del sol innumerables cuerpos opacos que no veremos jamás. Dicho sea entre nosotros, esto es un símbolo, y un moralista psicólogo no descifra lo que está escrito en las estrellas, sino como un lenguaje de símbolos y de signos, que permite callar muchas cosas...

Los verdaderos talentos son como las estrellas. Su luz tarda tanto en llegar a nosotros que cuando por fin podemos distinguirla, el astro está ya apagado desde hace mucho tiempo...

Esas luces como reflejos tardíos... ni se pueden tocar porque son humo...Es una capa que cae sobre mí arrastrándolo todo. Circunstancias innumerables y tenues que tejen  el tapiz de las ilusiones, de los sentidos, de las palabras... Como un pensamiento diurno enviado a un sueño...


¿Quién dirá que te vio, y en qué momento?
¡Qué dolor de penumbra iluminada!
Dos voces suenan: el reloj y el viento,
mientras flota sin ti la madrugada.


¿Cómo fue?
-Una grieta en la mejilla.
¡Eso es todo!
Una uña que aprieta el tallo.
Un alfiler que bucea
hasta encontrar las raicillas del grito.
Y el mar deja de moverse.
-¿Cómo, cómo fue?
-Así.
-¡Déjame! ¿De esa manera?
-Sí.
El corazón salió solo.
¡Ay, ay de mi!

Federico García Lorca

sábado, 10 de febrero de 2018

¡Carnaval,carnaval!


Un político suele ser un tipo bastante feo disfrazado de plebeyo...

Su personalidad está vacía si no se obsesiona con ser alguién necesario, aunque en realidad eso casi nunca sea cierto. Casi nunca le da por pensar que su aportación al pueblo es totalmente inecesaria...

Pero si algo le es totalmente necesario es un disfraz; la historia le sirve de guardarropa lleno de vestidos diferentes. Advierte, apenado, que ninguno le va bien del todo; y cambia sin cesar de vestido...
Observemos que ya en los últimos tiempos se manipula esa rápida alternancia de modas...o de mascaradas históricas, de una parte, y de momentos de contrariedad, de otra, en que nos damos cuenta de que nada "nos va".

Es inútil desplegar el vestido romántico o el clásico, el cristiano o el florentino, el barroco o el nacional, nada nos "viste" ya. Pero el espíritu "histórico", se aprovecha de esta desesperación misma; no deja de enseñar nuevos vestidos arcaicos o exóticos, de enseñarlos, de desecharlos, de volver a arreglar sus patrones...

Y...

Estamos preparados , como jamás lo estuvo época alguna, para un carnaval de gran estilo, para la alegría y los excesos de un martes de carnaval...y para "la ironía aristofanesca" que se burla del universo. Tal vez si nada de lo que hoy existe tiene porvenir, quizás nuestra risa sea la única cosa que aún tiene un porvenir...


lunes, 5 de febrero de 2018

Anoche soñé...


Irritada Natura
se cansó de dormir bajo el asfalto.

En un abrir de ojos
volaron por los  aires
losetas, bordillos y cristales.
Florecidas ramas, impertérritas 
 preñaron chimeneas y ventanas.

Por patios y azoteas
surgió la naturaleza verdecida
y el pan arrebatado
creció en carreteras y autopistas.

Cansados de callar
gritaron árboles y arbustos
por aldeas y villas y ciudades mortecinas
asombradas sintieron
brotar la primavera en el cemento.

Reinó de nuevo el ala en el etéreo
y trinos gorjeos
cambiaron en blancos decibelios
el grosero estruendo de motores.

Volvió hálito limpio a los pulmones,
el oxígeno alimentó de nuevo
la vida en nuestro mundo, 
y en la límpida noche pudimos, extasiados,
contemplar los mundos refulgentes.

Y, otra vez, en el bosque el urogallo,
el ruiseñor en la fronda
y la alondra en los trigales
nos alegraron la vida.

"Y lo que quedó del hombre
comenzó, de nuevo, a humanizarse..."


miércoles, 31 de enero de 2018

Pasándome de rosca


Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma.
Julio Cortázar

Los argentinos tienen fama de teóricos, de retóricos, de elocuentes, de grandilocuentes, de discursivos… Para ellos (dicen) el don de la palabra es esencial; si pegan la hebra pueden estar horas y horas platicando. Son muy buenos oradores (dicen), les encanta toda actividad literaria. Rizan el rizo con las palabras; hacen juegos florales-verbales… están hechos de palabras (dicen). Son psicólogos, psiquiatras, sociólogos, son logos de la psiquis; psicolingüísticos … hablan, hablan y hablan. Hablan muy bien (dicen). Pero…¿Quién les escucha? Los argentinos no puede ser; ellos están tan entretenidos en expresar sus ideas...

Jorge Valdano.He aquí el prototipo del argentino con lenguaje fluido "florido y hermoso".


Va a tener razón Valdano, decía. O más bien va a tener razón un amigo de Valdano, aquél que (según contara él mismo en cierta ocasión), le dio una vez un sabio consejo, consejo que por otra parte jamás fue capaz de cumplir: "Jorge, todos tus problemas te vienen de que repites demasiadas veces la palabra belleza. Si por cada vez que dices belleza dijeras dos veces cojones, te iría mucho mejor en la vida...".
A lo que Jorge le contesto:
"También al fútbol lo atacó el bacilo de la eficacia y hay quien se atreve a preguntar para qué sirve jugar bien. Resulta tentador contar que un día osaron preguntarle a Borges para qué sirve la poesía y contestó con más preguntas: ¿Para qué sirve un amanecer? ¿Para qué sirven las caricias? ¿Para qué sirve el olor del café? Cada pregunta sonaba como una sentencia: sirve para el placer, para la emoción, para vivir".
Jorge Valdano en estado puro.Y es que este hombre tiene el don de la palabra...nadie podrá decir que no es un argentino de primera.


domingo, 28 de enero de 2018

Palabras...que lavan conciencias...


Papa Francisco ante el Congreso de EE.UU.

"Construir una nación nos lleva a pensarnos siempre en relación con otros, saliendo de la lógica de enemigo para pasar a la lógica de la recíproca subsidiariedad, dando lo mejor de nosotros. Confío en que lo haremos. Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Segunda Guerra Mundial. Lo que representa grandes desafíos y decisiones difíciles de tomar. A lo que se suman, en este continente, las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en busca de una vida mejor para sí y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades. ¿Acaso no es lo queremos para nuestros hijos? No debemos dejarnos intimidar por los números; más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraterna. Cuidémonos de una tentación contemporánea: descartar todo lo que moleste. Recordemos la regla de oro: "Tratad a los demás como queréis que os traten a vosotros".

Como decía aquél clásico: "Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad" Y la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana trata de ponerse al día. Seguro que a este hombre lo han elegido por su facilidad de palabra (argentino, por más señas) para mostrar su empatía por el ser humano:  «Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos» ¿De qué me suena esto? Seguro que todos lo sabemos.Y seguro también que todas estas personas que manejan todos los medios de comunicación...palabras articuladas por los poderes fácticos, tienen un arma poderosa para descargar su conciencia. Utilizan las palabras engañosamente para su propio beneficio. Pues con ellas proclaman el amor y la caridad hacia sus congéneres. Y hasta  puede que lo hagan de corazón...porque las bellas palabras quizás les den tranquilidad de espíritu...Pero sólo son eso: palabras vacías sin hechos.

Y...

si...ni la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana,  ni ninguna de las instituciones que gobiernan este corrupto mundo son capaces de mover un sólo dedo para aliviar estos males...¿No es menos cierto que nosotros, pobrecitos anónimos, somos los que menos facultades y menos facilidades tenemos  para hacerlo?

Como se puede ver en este vídeo, las religiones tienen mucho de teatro...

lunes, 22 de enero de 2018

La novela...


En nuestro rinconcito para pensar últimamente nos estamos poniendo estupendos. Parece como si fuera una epidemia contagiarse con esos tertulianos de los medios de comunicación que saben de todo...porque no saben de nada.

Desde hace ya algún tiempo nos ha dado por debatir sobre la naturaleza de la novela. Debates sin ningún fundamento, por "expertos" orquestados, cerrando los ojos a la realidad. Que si la novela está muerta o está viva, que si la novela debe ser ficción o no ficción, que si debe ajustarse a una mínima realidad...Y todas esas diatribas estériles carentes de toda coherencia y, si acaso tienen alguna lógica, es que nos sirven para ejercitarnos en utilizar el lenguaje para ver quien tiene mejores argumentos.

Que a todos nos tienta esa locura de escribir es algo ya demostrado en ese petit comité. Y no hablo ya de los escritores...porque alguno ya ha publicado su libro. Pero se ha quedado ahí, atascado con su proyecto de un nuevo libro debajo del brazo. Y es digno de ver cómo a veces airea sus pajas mentales y cuenta su guerra según le conviene.

Dijo una vez un gran literato (creo que fue Sartre, pero ahora no me apetece buscar citas y traerlas aquí), que la novela es un género flexible en el que todo cabe menos el aburrimiento. La novela carece de reglas, la novela es por excelencia el último bastión de la libertad creativa del individuo. La novela es el territorio de la fantasía, el trasunto imposible de la realidad, el Big Bang del libre pensamiento y el instrumento con el que el mundo se reinventa una y otra vez. Pura catarsis, puro caos, pura pasión.

Y...

esto va para los "expertos": (mi particular aporte) que cada cual emprenda la novela que le salga...que fragmente o no fragmente, que ficcione o no ficcione, que escarbe en el intertexto o que le de la forma de blog, pero por favor, que no nos den más el coñazo dogmatizando sobre si la novela es o no es; si es buena o es mala, o si es un descojono o un coñazo...porque la novela no tiene sexo. Solo tiene calidad o no la tiene.



lunes, 15 de enero de 2018

Perfecto "amor"


"Yo duermo, pero mi corazón vela. Es la voz de mi amado que me llama"
Cantar de los Cantares

...cuando sientes esos punzantes deseos de querer amar, de desear...de querer que Él esté presente...de verlo llegar...de ser devorada por el deseo sexual, por el impulso de ser feliz...

Y esa espera me hace estar como ausente a todo lo demás. Esa sensación  que me hace estar pendiente del móvil...esa angustia de la espera, esa llamada que convertirá mi delirio en una ilusión palpable. Y cuando llega lo veo como algo irreal...pero enseguida se desvanece ese temor... lo toco y me besa...y entonces siento ese desbordamiento de mi ser que es un alucine...es un delirio...


El enamoramiento es un drama, si devolvemos a esta palabra el sentido arcaico que le dio Nietzsche: "El drama antiguo tenía grandes escenas declamatorias, lo que excluía  la acción". Y es que el enamoramiento no es  amor convencional; es el "acontecimiento" amoroso. Es mi propia historia sagrada. Es mi sentimiento pleno de amor-pasión. Y fuera de eso, estoy ciega y sorda...nadie me mira, nadie me escucha. Fuera de mi mundo nada tiene sentido. Y en esa angustia me siento en terreno de nadie para poder interrogar al destino...y en esa fuerza exterior; viento, azar, divinidad, me planteo siempre la misma pregunta: ¿Soy amada? Y la respuesta es alternativa: todo o nada. Porque "todo" es deseo y delirio, algo que no es fácil de interpretar, algo insólito, tal es la estructura de la pareja "realizada": saltar las barreras de lo prohibido...mucho de juego; "señalar el deseo y después dejarlo a su aire". Y "nada" es, estar fuera de si...el no saber qué está pasando y por qué estás tan llena de incertidumbres...

El enamoramiento tiene vocación de eternidad (Ortega y Gasset). Cuando los enamorados dicen: "te amo para siempre", no están mintiendo, están diciendo lo que sienten, es esa sensación de eternidad...porque no se concibe que eso pueda terminar...es como estar bailando en la cuerda floja del abismo...y no se puede controlar...

El sello distintivo del "enamoramiento del amor" no es la mentira sino la inocencia, encadenada en el moralismo falso...no es ya lo sexual lo que es indecente; es lo sentimental, censurado en nombre de lo que no es, en el fondo más que otra moral.

El enamorado delira "desplaza el sentimiento de los valores", es un delirio altamente inusitado... El daimon de Sócrates le soplaba: no. Mi daimon es por el contrario mi tontería; como el asno nietzscheano, digo que sí a todo en el campo del amor. Y es que en ese estado mi discurso es continuamente irreflexivo; no sé ordenarlo, graduarlo, disponer de enfoques, las comillas; hablo siempre en primer grado; quiero mantenerme en un delirio prudente, ajustado, discreto, domesticado, trivializado por la literatura. Pero mi desborde es infinito y eso lo abarca todo.

El texto amoroso está hecho de pequeños narcisismos...carente de todo decoro, lleno de mezquindades psicológicas; carece de grandeza, o su grandeza es la de poder alcanzar ninguna grandeza. Es pues el momento imposible en que lo obsceno pueda verdaderamente coincidir con la abismación, el amén, el límite grado de lo obsceno. Y que cuando lo vives in situ todo es perfecto.

Y...

si entiendes por ello las ventajas del estado de enamoramiento, tienes toda la razón: yo también creo en ellas. Hay que vivir la pasión cuando se presenta, pero lo más sensato es no esperar nada de ella. Te dicen que no es bueno idealizar la situación, y que tampoco hay que idealizar la pasión: vivirla, sí, cuando se presenta, pero no pedirle que dure, no pedirle que ella sola baste, no pedirle que colme o guíe una existencia.

Lo bueno que tiene el enamoramiento es que es una locura (la mejor de las locuras), transitoria, que no suele dejar secuelas... que después del camino transitado de un tiempo, todo pasa a otro estadio como por ensalmo, sin que tú lo desees. De pronto te quedas llena de asombro...igual que si despertaras de un sueño, y vuelves de ese mundo a través del espejo...como Alicia que necesita saber para crecer...

Y entonces, te quedas ensimismada...

despiertas...parpadeas...

 ¡Y a otra cosa, mariposa!