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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzsche

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Y...ella tiene el mundo en sus manos...

jueves, 19 de octubre de 2017

El Guerrero


He visto sus ganas 
de querer saltar como un tigre 
sobre su presa.
He visto también cómo él
saltaba sobre su propia sombra...

Quiero ver cómo redime con sus ojos
a mis propios monstruos...
y a  mis enigmas más recónditos...
ver cómo derriba
las columnas de mi templo.

Y ante el torrente de su pasión,
aprender a sonreír,
y a no sentir miedos...
para darle un sosiego
merecido...

Aprendiendo caricias...
con mis dedos temblorosos,
derramando perfumes 
sobre su cabeza...
para que descanse el Héroe.

Para que goce de su reposo
y de sus atributos...
Y se quite la careta de diablo,
porque sé que es un Angel
con ansias de poder.


domingo, 15 de octubre de 2017

Suenan todas las cosas...


El sonido de las cosas.

Cuan descriptiva y graciosa es la lengua española.

Del agua se dice que bulle, hierve y burbujea.

El arrollo murmura, susurra, rumorea. La cascada zumba.

Las olas cabrillean, se rompen, rugen, gimen y se encrespan.

El mar ruge, zumba, se encabrita, se desencadena y se desborda.

La lluvia azota y corta.

La tempestad se lamenta, gime, muge, silva, ruge, estalla.

El rayo serpentea, alumbra.

El trueno atrona  retumba.

El viento sopla, gime, susurra, silva, llora, se lamenta, ulula y brama.

El bronce ruidea, resuena, vibra.

El oro y la plata tintinean.

Las campanas suenan, zumban, repican, tañen y tocan.

El cañón ruge, retumba y truena.

La pólvora chisporrotea, detona, estalla,  y se inflama.

La botella hace "glu glu".

El vapor sopla, silva y escupe.

La locomotora silva.

El tambor redobla y bate.

La sierra rechina.

Las hojas zumban y murmuran.

El incendio crepita y chisporrotea.

El látigo chasquea y cruje...

Y...

Callando es como se aprende a oír, oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar...Así me lo susurraba un Angel, tan cerquita de mi oído que me quemaba su aliento...


martes, 10 de octubre de 2017

Mi cuerpo serrano

Mi epidermis,
mi cutis,
mis cabellos y mis uñas
no son los mismos del año pasado…

Sydney Brenner, biólogo, Premio Nobel de Medicina en 2002, dice que somos forasteros en nuestro propio cuerpo. Cada día se producen en nuestro cuerpo cien mil millones de defunciones de células. Y cada día nacen otras tantas. También se mueren al día tres mil neuronas.

Somos cien billones de células; unas van y otras vienen. Pero yo siempre soy la misma. Mi identidad nunca cambiará ¿a qué se debe éste misterio? Sencillamente a la memoria, porque las células que llegan  son el recuerdo de las que se van. Como reflejadas en un espejo su comportamiento será exacto a las que se fueron. Yo seré yo a pesar de mi misma.

Pero…
Aquí viene el primero y principal  escollo:
¿Por qué envejecemos?
¿Qué ocurre entonces?

¿Si tan “replicantes” son las células esas… por qué no siguen con su tarea para lo que han sido creadas?
¿O es que también se cansan y empiezan a olvidarse del tema?

Un grupo de investigadores españoles ha constatado que los telómeros cortos son la principal fuente del daño causante del envejecimiento del organismo humano y ha descrito por primera vez las alteraciones genéticas por las que tiene lugar este fenómeno.

La investigadora María Blasco y sus colegas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han dado un paso más en la comprensión de este mecanismo al identificar una serie de cambios genéticos generados por los telómeros cortos. Estos provocan una disminución de la capacidad de división de las células, así como de su capacidad para reparar el daño en el ADN. 

Así que ahora tendrán que buscar una fórmula para atacar a esos telómeros cortos, para que sean más cortos aún, tanto, que no puedan molestar… porque yo, desde luego, no quiero envejecer.



viernes, 6 de octubre de 2017

Confusión de ideas…


A veces llegamos a casa y distraídamente encendemos el televisor. Y aparece esa realidad en todos los canales: se discute incluso lo más elemental y evidente. A veces con una superficialidad pasmosa, no solo en conversaciones sino en programas de televisión, en que los presentadores no buscan la verdad, sino discusiones acaloradas y escándalos. El resultado no puede ser otro que una enorme y lamentable confusión de ideas. La ceremonia de la confusión se extiende a todos los campos. Se confunde la libertad con la espontaneidad y capricho de las pasiones, la disolución de las costumbres con el progreso social, el egoísmo con la realización de si mismo.

La lista de confusiones sería interminable, y todos sabemos cuan difícil resulta obtener una mínima claridad de ideas en cuestiones vitales para un sano ordenamiento social. Lo que en otro tiempo era visto como problemático hoy lo aceptado sólo para la discusión. Hemos pasado del cero al infinito. El sentido común ya no funciona como debiera, o nos da vergüenza aplicarlo cuando las modas del pensar van por otro lado.

La confusión  de ideas tiene su principal causa en la manipulación informativa de nuestra sociedad mediática. Los medios de comunicación modernos, gracias a su manipulación de las conciencias, poseen esta peligrosa propiedad: confundir lo que parece inconfundible. Nos manipulan y todos los medios de comunicación son utilizados para ese fin.

martes, 3 de octubre de 2017

Limitaciones...


"Yo, como archidemonio, llevaba un infierno en mis entrañas, y no encontrando a nadie que me comprendiera, quería arrancar lo árboles, sembrar el caos y la destrucción a mi alrededor, y sentarme después a disfrutar de los destrozos..."EL CAOS.
Mary Shelley

Hay cantidad de cosas que ocurren a nuestro alrededor...y que nos pasan desapercibidas. Y no por eso no existe. Están ahí aunque no las veamos..

El amor es una sustancia limitada. Siempre que alguien sigue al dictado de su corazón, rompe el corazón de otra persona. Si le das amor a alguien nuevo, tienes que quitárselo a alguien viejo.

Y...

como insinúa Friedrich...tu virtud no es más que la pereza de tus vicios...


viernes, 29 de septiembre de 2017

Ese gran misterio


A veces me pregunto cómo puede ser posible que la mayoría de las personas contemplen el mundo con tanta indiferencia y que lo vean como si todo lo que les rodea fuese tan normal. Cuando a poco que nos paremos a observar, todo es un tremendo caos, un tan desbarajuste que es un verdadero misterio que a pesar de tantos desbordamientos sigamos aquí, en este valle de lágrimas...

El mundo, y lo que en él transcurre, es tan sorprendente que merece la pena reflexionar sobre él. Escribir sobre ello. Creo que escribir es como una cierta venganza hacia esa normalización que todos ven sobre la realidad.

Y no solo es centrarse en las raíces culturales comunes...sino plantearse sobre las mismas cuestiones (esas aberraciones), sobre la vida y el mundo que nos rodea, pero buscando nuevas respuestas...

Sería francamente bueno que todos comprendiéramos lo valiosa y breve que es la vida...y que nos planteáramos defender el medio ambiente; luchar contra el consumismo y la inutilidad de las guerras...eso, en principio, ya sería algo para meditar...


lunes, 25 de septiembre de 2017

Las mejores cosas...


Uno de los últimos episodios de la serie Mad Men se cierra con una escena en la que el viejo Bert Cooper canta y baila una canción en la que le recuerda a Don Draper que “Las mejores cosas de la vida son gratis”. Es una escena deliciosa, tanto por su mensaje y espíritu, como por la estética y puesta en escena. Bert Cooper enumera durante la canción algunas cosas maravillosas que son gratis, como las estrellas que brillan, los rayos del sol o las flores que brotan en primavera...


De una sociedad autodenominada “capitalista”, no se puede esperar otra cosa que un absoluto protagonismo del capital. Y así es, el dinero ha dejado de ser un mero instrumento necesario en una sociedad de mercado, para convertirse en el dios todopoderoso que debe ser adorado por el ser humano y que merece cualquier sacrificio en su defensa, incluso el sacrificio del propio ser humano. La vida humana carece de valor si se contrapone a la preeminencia del capital.

Hemos colocado el dinero en el centro de nuestro mundo. Nos han convencido de que todo lo merece, todo lo arregla, todo lo puede. Nos han convencido de que triunfar es poder comprar los productos que a la industria le interesa vendernos, de que ser feliz es cambiar de coche, tener un piso en la playa, engordar cuentas bancarias. Ignoro cuánto tiempo durará esta mentira, a qué nivel de degradación debe llegar el ser humano antes de corregir el rumbo, de volver a situar en el centro de su existencia las cosas que de verdad importan.

"No atesoréis en la tierra, donde la polilla y el orín corroen y donde los ladrones socaban y roban". (Mateo, 6,19)