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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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¡¡Déjame con la boca abierta!!

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La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar en una cuerda floja. OSHO

lunes, 19 de noviembre de 2018

Progreso


El progreso es formidable y los descubrimientos incalculables, los hallazgos, fantásticos. Desde Bilbao mi voz puede oírse en Nueva Orleans...y hasta se me puede ver in situ ¡Maravilloso! Puedo cruzar los mares en pocas horas, subir y subir y atravesar la barrera del sonido… navegar por el espacio sideral ¡Fabuloso! Leer las estrellas, verlas por dentro en imágenes virtuales ¡Magnífico! Demostrar la conjetura de Poincaré ¡im presionante!

Shing Tung Yau, matemático, especialista en teorías de cuerdas, Medalla Fields en 1982, profesor de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y director del Instituto de Ciencias Matemáticas de Hong Kong. Tras faltar a la cita de Agosto “por motivos familiares” éste matemático estuvo poco después del Congreso de Madrid, participando en un congreso organizado por el Consejo Superior de Investigaciones  Científicas (SIC). Ha declarado este hombre que el momento ha sido muy oportuno para dar a conocer “La manera en que se ha resuelto la Conjetura de Poincaré, ¡Ha sido muy bonita!". Progressus, indica que algo se dirige hacia adelante, ya sea de manera simbólica, temporal o física.

Siempre que me encuentro con ese hombre que tanto me gusta...le encuentro con un libro de matemáticas en la mano, o en su defecto, bajo el brazo. Es por esto por lo que las matemáticas son para mi un mundo excitante... ¡Qué emocionantes son las matemáticas! ¡¡Me encantan!!

Y...

más me encanta él, porque sabiendo que no entiendo casi nada de matemáticas finge creerse todo lo que le digo con mi gramática parda... que no es otra cosa que la ocultación de mi copiosa ignorancia sobre los números...

El progreso es formidable...Maravillada estoy...


miércoles, 14 de noviembre de 2018

La belleza


"Habrá quien piense que exagero, pero allá cada cual. Soy tan bella que salgo a la calle enamorada de antemano. Los hombres me contemplan con una especie de atención superlativa y un tanto rencorosa. Las mujeres me exami­nan, revisan mis facciones, estudian cada gesto mío inten­tando descifrar la trampa. Pero no hay trampas: que soy be­lla, horripilantemente bella, y nada más.

Gentil suplicio, este. No veo dónde está la bendición. Hable o calle, estoy perdida. Si digo cualquier cosa, soy es­cuchada con una impertinente suspicacia a la que no con­sigo acostumbrarme. Cuando no abro la boca, todos me miran como pensando: sí, pero será tonta. Si algún hombre me habla, lo hace con intereses no precisamente dialécti­cos. Si me habla una mujer, lo hace para neutralizarme co­mo competidora ofreciéndome su amistad. Cuando ellos no me dirigen la palabra, en su silencio tiembla el reproche de no amarlos. Cuando ellas callan, noto cómo me espían y corren a retocarse el maquillaje. Socorro. Nadie elige su cuerpo ni su nombre. La armonía se ha vengado de mí. También lo bello es cruel, también lo bello.

¿Cuánto mérito mío hay en esta piel de pétalo? ¿Cuán­to de recompensa al trabajo bien hecho hay en mis formas de copa de cristal? A veces he pensado en terminar con to­do y arrojarme un líquido abrasivo a la cara. Si no lo hago no es por coquetería, sino por miedo al dolor y sobre todo por orgullo. He vivido en el bosque. He huido al extranje­ro. He pasado unos años en la montaña. Pero siempre, en todas partes, hubo alguien que se enamoró de mí y me odió por ello. Conozco de memoria la manera: primero es un deslumbramiento exagerado, estelar; después una benevo­lencia boba, como si yo mereciera más de lo que merezco; más tarde esa impaciencia a la que tanto le temo; ensegui­da una escena de despecho, un ataque de ira y finalmente el daño para ambos. 

Por las noches sueño con mundos feos, con escenas de asco, con figuras nauseabundas. Veo amantes de piel sucia y lenguas negras, bestias ansiosas que me abrazan sin jui­cios y me incluyen en su hedor. Entonces, fugazmente, soy feliz. Atravieso desiertos de arena impura. Nado despreo­cupada en un río de barro. Pero tarde o temprano un alien­to de sol me acaricia la mejilla, y me pongo a parpadear, y mi cuerpo se estira lentamente, y la belleza regresa al dormi­torio. Lo primero que hago al levantarme de la cama es mirar, incrédula, mi desnudo en el espejo. A mi lado nunca des­pierta nadie."

Andrés Newman

viernes, 9 de noviembre de 2018

Encuentro inesperado...


Aquella noche ni tú querías palabras sensatas ni yo deseaba decirlas...inesperadamente volvieron  los recuerdos y se hicieron presentes las incoherencias, los desatinos...aquellos que con evocarlos ya encendían la pasión. Cierto que hacía ya mucho tiempo en que nos perdimos en la pasión de un buen revolcón...Pero aquellos truenos anunciando una inminente tormenta en medio de aquella plaza en que nos encontramos...

Y en apenas unos instante la gente empezó a correr. Y nosotros por estar en una ciudad  que no era la nuestra, no sabíamos que hacer ni donde meternos. Pero como a veces las improvisaciones se presentan in situ y vienen sin saber de donde vienen...nos encontramos, como por ensalmo, en una habitación en penumbras y con escasos muebles. A penas divisábamos el entorno pero eso era lo de menos...Y es que a veces el destino, la vida o lo que quiera que sea, habla por nosotros. Y lo cierto era que allí estábamos tú y yo.  Olvidando nuestras vidas cotidianas: tu familia y la mía...

Y...

fue aquello como una omnipresente tormenta de verano, algo para refrescarnos en nuestros recuerdos y olvidarnos de la monotonía. Desentumecer nuestros cuerpos, oxigenarse y vivir después por un tiempo más con nuestros recuerdos de aquella noche fogosa de verano...y es que a veces arder en los infiernos es como un soplo de aire fresco...