He visto que tu piel no te cubre todo todo...
ojos y dientes pasaron de tu piel...
Son esos órganos que te alimentan...
la ecuación perfecta...
(Si la gente no cree que las matemáticas son sencillas, es que no se ha dado cuenta de lo complicada que es la vida. John von Neumann)
La piel es nuestra frontera física externa y con ella tocamos el entorno sin poder salirnos de ella. Nos habla de nuestros hábitos, del estado de salud físico y emocional.
En ella se reflejan todos los organos internos. Cualquier perturbación de los mismos, se proyecta en la piel, y toda afección de una determinada zona de la piel se transmite al órgano correspondiente... Todo lo que ocurre en la piel, manchas, tumefacciones, inflamaciones, granos o abscesos, no es casual e indica un proceso interno. La piel también muestra todos los procesos y reacciones psíquicas:
Una persona se pone colorada de vergüenza y blanca de susto.
El vello se eriza a causa del miedo o se pone la piel de gallina.
La piel pálida puede ser signo de anemia o cansancio.
La piel azulada señala una falta de oxígeno en la sangre.
La piel amarillenta tiene su causa en un exceso de bilirrubina.
Una piel sensible nos habla de un alma sensible, si es áspera, nos hace pensar en una persona dura; una piel sudorosa muestra inseguridad y miedo; y una piel roja, excitación.


















