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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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Déjame con la boca abierta!!

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La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar en una cuerda floja. OSHO

lunes, 19 de marzo de 2018

"Ella no creía en nada; sólo su escepticismo le impedía ser atea".


¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!...
He empezado a releerlo... y no es que no me sea familiar. Porque lo leí entero hace tiempo, y a veces he leído algunos fragmentos. Y es que quizás sea porque los libros tienen el sentido que tú le des según tu estado de ánimo...La cuestión es que en éste momento de mi vida "La náusea" de Jean-Paul Sartre, me ha dejado un poco triste, por decirlo de la manera más suave; por no decir deprimida.

Sólo me faltaba esto para no saber qué hacer conmigo misma...Esto si que es entrar al fondo de la "cuestión" ¡Meterse de lleno hasta el fondo! Y leyendo el libro me he preguntado si es necesario enfrentarse, así, de esta manera tan cruda a la "Realidad", de esta forma tan cruel.

Existimos a nuestro pesar (existencialismo), viene  a decirnos Sartre, la vida crece sin control...un caos que no sabemos parar...se desborda (y esto lo digo yo) como esas células locas cancerígenas que empiezan a crecer sin control...un exceso de vida que asesina. La vida es un caos, dice Sartre.

En "El Ser y la nada" es la esencia y la existencia...podemos existir : "Cuando uno vive, no sucede nada que no sea principalmente existir..." En La náusea, Sartre, ya apunta maneras de su gran inquietud filosófica... del ser y de la vida.

También Nietzsche  lo reveló, aunque no tan crudamente..al menos él lo desveló poniéndole un atrezzo de poesía, que aunque también me desconcertó en su día, al menos me enganché a la belleza de sus letras.

Pero con Jeal-Paul Sartre todo parece más desconcertante; te contagia el horror (la escena  del parque contemplando las raíces, es magistral) y tiene su fascinación o encantamiento. Si acaso se le podría pedir una menor dosis de esa angustia...pues, aunque como Nietzsche se confiesa ateo, parece como si el descubrimiento de la inexistencia de Dios lo enfermara...

"Ahora me recobro, sé dónde estoy: estoy en el jardín público. Me dejo caer en un banco entre los grande troncos negros, entre las manos negras y nudosas que se tienden al cielo. Un árbol rasca la tierra bajo mis píes con una uña negra. Desearía tanto abandonarme, olvidarme, dormir. Pero no puedo, me sofoco: la existencia me penetra por todas partes, por los ojos, por la nariz, por la boca...Y de golpe, de un solo golpe el velo se desgarra, he comprendido, he visto. (...) ¿Cuanto tiempo duró esta fascinación? Yo "era" la raíz de castaño. O más bien yo era, por entero, conciencia de su existencia. Una conciencia incómoda y que no obstante se dejaba llevar con todo su peso, en vilo, por ese trozo de madera inerte. El tiempo se había detenido, era imposible que viniera algo "después" de aquel momento. La existencia no es algo que se deja pensar de lejos: es preciso que nos invada bruscamente, que se detenga sobre todo lo que existe".

"Tristeza...

Detrás de mi, en la ciudad, en las grandes calles desiertas, un formidable acontecimiento social agoniza a la fría claridad de los faroles: era el fin del domingo.

Lunes

"¿Cómo pude escribir ayer esta frase absurda y ponposa: Estoy solo, pero camino como un ejército que irrumpiera en una ciudad?"
No necesito hacer frases.Escribo para poner en claro ciertas circunstancias. Desconfiar de la literatura. Hay que escribirlo todo al correr de la pluma, sin buscar "las palabras".
“Para que el suceso más trivial se convierta en aventura, es necesario y suficiente contarlo". 

La náusea

Un libro...


16 comentarios:

  1. Libro existencialista donde los haya. Nos mete por inmersión en forma de diario, y fue muy importante en su carrera. No sé si escribir en forma de novela era una mera forma de explicar sus teorías. Un clásico que deja un regusto amargo en la boca, sin duda

    Un abrazo

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    1. Para mi es uno de esos libros que cada unas pocas páginas lo tienes que cerrar para ponerte a pensar. En ese sentido para mi es bueno. Pero es cierto que te desasosiega esa tristeza del autor cuando se enfrenta a una realidad pura y dura, Quizás sea porque ese libro lo escribió de joven y se le vinieron abajo muchas ilusiones. De todas formas al final abre una ranura de la puerta a la esperanza.

      Abrazo.

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  2. Tienes razón en las sensaciones que te provoca su lectura, aunque yo lo que más recuerdo es el final, su solución a todo ese nihilismo feroz, a ese vacío existencial: el arte, la creación de belleza. Y, en cierta manera, eso es lo que te reconcilia. Está claro que es muy autobiográfico y que precisamente esa fue la forma que tuvo Sartre de superar su crisis filosófica. He de volverlo a leer –y también “La peste “ de Camus- porque son libros que, como dices tú, te aportan algo según tu estado de ánimo y la edad a la que los lees.
    Un abrazo ;)

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    1. Es cierto que al final le salva eso, el reconocimiento de la belleza en las artes, como la música y la pintura. Pero él lo hace como agarrándose a un clavo ardiendo. De todos modos él también reconoce que la verdad absoluta no está en ninguna parte.

      Y sí, También Camus es de ese estilo que te abre los ojos ante las realidades de la vida. Y por cierto que también fue nominado para el Premio Nobel, al igual que Jean-Paul, pero éste no lo aceptó y Camus sí, quizás porque fue más práctico.
      Gracias amigo querido, por venir a leerme y dejar tu comentario, siempre con mucha sustancia.

      Un beso.

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  3. Los libros cambian, pues su lectura está en función de nuestras propias experiencias. Creo que ahora no me vería capaz de soportarlo.
    Besos.

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    1. Es exactamente así como tú lo dices, pues siempre es nuestra actitud muy personal ante la interpretación de una lectura.
      Besos.

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  4. No he leído la náusea, pero si se como escribe y atosiga Sartre. Con los años he aprendido que hay libros que hay que leerlos desde fuera. Abrazucos

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    1. Sí, Ester, hay libros que te desasosiegan... pero yo no puedo dejar de leerlos por eso; los dejo de leer cuando me aburren porque intuyo que si a mitad del libro no me han dicho nada interesante...para qué seguir...
      Abrazuco.

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  5. A ti te dejó trise, a mí me dejó hecha mierda.

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    1. Bueno, Tracy, jajaja, no creo que tú seas tan débil ante la lectura de un libro, es cierto que te deja hecha polvo, pero eso se te pasa con una buena infusión ¿o no?
      Besos.

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  6. Yo sigo con mi cuarto murakami consecutivo que es un poco sartre pero con los ojos de Heidi.
    Besos.

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    1. Haruki Murakami, nada he leído de él, tengo que decirte. Y apenas he oído hablar de él. Así que he buscado su biografía y he leído esto: "Estudió literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda (Soudai), en donde conoció a su esposa, Yoko. Aúnque no iba a la universidad apenas, trabajaba en una tienda de discos en Shinjuku (tal como uno de sus personajes principales, Toru Watanabe de Norwegian Wood) y pasaba mucho tiempo en unos bares jazz en Kabukicho, Shinjuku. Antes de terminar sus estudios, Murakami abrió el bar de jazz". Por lo menos a este escritor le gusta vivir la vida, y eso no está nada mal.

      Besos.

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  7. Uno que es relativista, es también escéptico, que lo mismo da, que da lo mismo.

    Saludos

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    1. Pero siempre es mejor creer en algo, no?

      Saludos.

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  8. No sé... Hoy es martes, y las cosas ya no se ven igual. El día que más me gusta es el jueves. Equidistante como la vida misma: siempre se puede elegir.
    Un beso enorme, compañera

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    1. Alégrate que ya es primavera, por lo menos en El Corte Inglés, jaja.
      El jueves es para pensar que ya queda menos para el viernes y el fin de semana.

      Beso grande, amigo de letras.

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Ni aún el genio más grande iría muy allá si tuviera que sacarlo todo de su propio interior. Goethe.