..

..
Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

..

..
No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

.

.
Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzsche

.

.
Y...ella tiene el mundo en sus manos...

viernes, 13 de abril de 2012

...inteligencia retraída


Embarazo psicológico...

Los amantes...esos señores que penetran la mirada muy hondamente en la ciencia de escudriñar...y que se ha dado en llamar "los expertos", aseguran que a veces da resultado...eso de dejar la mente en blanco y tirar millas hacia adelante, y sin detenerse, sin pensar en las comas ni en los puntos suspensivos...seguir y seguir salga lo que salga, sin preocuparse de enlazar adornos ni atrezzos, sin invocar al sortilegio de lo poético...escritura despojada de todo lirismo...Los expertos aseguran que lo que se hace de este modo es escarbar a ciegas en el subconsciente. Y claro, ahora mismo, en este momento, me viene a la mente mi propia imagen tumbada en un chaise-longue delante, o al lado, o detrás (que nunca se sabe), de un tipo con cara circunspecta que se autodenomina psicólogo y que con ni siquiera mirarme va tomando notas de mis paridas paranoicas, de mis vómitos psicopáticos sin lucha, sin prioridades, y con su media sonrisa escorada hacia un lado, empieza con sus movidas...posicionales de glúteos...Y claro, aunque el caos suele ser subjetivo, es también sugestivo y atrayente...y sale al encuentro mi sentido práctico, que es jugar con esa pseudociencia que maneja la psicología...plasmar aquí mis mierdas, mis chorradas, e incluso mis tonterías más light. No me va a costar mucho esfuerzo...es como echarle un pulso al experto...así que de momento esto sigue...

Y...veo a una niña pequeña que tiene frío, y a un padre que la contempla en su cama, que la arropa y acerca su cara para notar la respiración de la niña...que con las yemas de sus dedos acaricia suavemente su pelo...una niña que ríe y juega con su papá, que la abraza y que humedece su carita infantil con lágrimas de añoranza...y la pequeña sabe que su papá está en peligro, que lo intuye sin saber porqué, y ella siempre le pregunta que dónde está su mamá...luego cambia la escena y aparece una reina, una reina que no es la niña, es la reina de la casa, su abuela...la que un día le regaló un espejo para que la niña se contemplara en el. Aunque lo importante no es lo que tú veas de ti, le decía su abuela, , lo importante es cómo te vean los demás, eso es lo que te dará la verdadera dimensión de ti, y con ello podrás jugar a tu favor o en contra, porque la vida es un juego...

Respiro hondo.

Mi mirada se posa en la pared...en esa mancha gris casi negra...pero no, no hay mancha, sólo es el espejismo que provocan mis ojos entornados...el efecto de mis pestañas que son como barrotes proyectados en la pared ¡ay, doctor¡ que yo no sé nada de nada, estoy mal cuando nada me falta y estoy mal cuando nada tengo...¿Y si estuviera un poco loca? Sí. Creo que es más que posible (sonrío) y me da por pensar, doctor, que usted también tiene sus derrumbes y sus reconstrucciones...sus abismos y sus agujeros negros...sus decepciones, sus escepticismos. Sí, claro, ya sé, hablaré sólo de mi, de mis múltiples estados, ja ja ja...

 
Porque yo soy Abisag, o la reina de Saba, o Cleopatra, o Irene Adler...o Lara Croft. Sí, al fin y al cabo todas ellas somos la mujer, con los ojos entornados o abiertos de par en par...con la íntima creencia  de que los sumerios inventaron la escritura para cultivar el pensamiento de nosotras las mujeres...véase sino a Sherezade ¿verdad que ella sí entendió el mensaje subliminal de los hombres? Con su elocuencia difusa, con su confusión moral, palabras de sumisión durante el día y gritos de rebeldía durante la noche...para conseguir mostrar como un trofeo esa epifanía del hombre justo...Perdóneme, doctor, por este insano hábito que me posee; por este incordio de reflexionar...por pensar en "citarme" a todas horas ¡no puedo evitarlo¡...y es que todo se puede aprovechar poniéndole algunos adornos (inevitable), innecesarios decía Antonio Machado: "Pensar en deambular de calle en calleja, de calleja en callejón, hasta dar en un callejón sin salida". Y qué es la literatura al fin y al cabo ¿no es dejarse llevar por el río de Heráclito y creer en lo verdadero de lo pensado? ¿creer que todo es inmutable aunque parece variar?..."Nunca os guardéis lo escrito" eso decía el poeta. "Porque lo inédito es como un pecado que no se confiesa y se nos pudre en el alma, y toda ella se contamina y corrompe. Os libre Dios del maleficio de lo inédito"


Así que esto es esto: parida imaginaria, virtual...escritura sin mucho sentido...o quizás todo lo contrario...

16 comentarios:

  1. Los surrealistas de principios del siglo XX apostaban por ese tipo de escritura a la que aludes. La llamaban "escritura automática" y consistía en intentar escribir todo lo que se oculta en nuestro subsconciente en ese estado cercano al sueño que es donde hay menor control del consciente, ya que ahí es donde se encontraba la verdadera esencia del escritor y por extensión de la persona. Sobra que diga que todo esto estaba influido por las teoría de Freud, tan denostadas actualmente. Este ejercicio lo he propuesto a mis alumnos cuando explico el temas de la Literatura de Vanguardia, los "Ismos", y los resultados me sorprenden y les sorprenden...

    No quiero enrollarme más. Lo que quería decir realmente, es que me ha gustado mucho tu texto, especialmente el fragmento en el que aludes a esas "visiones" (niña pequeña, espejo, mancha en la pared...) Creo que de chorradas -como dices- tienen muy poco. Si aprendiéramos más a estudiarnos a nosotros mismo -en lugar de afanarnos en hacerlo con los demás- aprenderíamos a conocer y a usar las armas de nuestra mochila, y a solucionar muchos problemas que ponemos en manos del tipo ese del diván... :-)

    Me ha gustado mucho, Marián. Desnudarse en la Literatura no siempre es fácil, y tú lo has conseguido con creces.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo con vos Marián, todo lo contrario.
    En mi caso hace tiempo que intento despojarme de los artificios de la lengua en pos de una prosa menos impostada.

    Salud

    ResponderEliminar
  3. Desnudarnos a las palabras es una liberación...

    Nosotros solo somos un cúmulo de experiencias, las palabras, por suerte, son infinitas, nos liberan, nos arrancan un pedacito de ser...

    Muy buen post.

    Muak.

    ResponderEliminar
  4. El caos, además de sugestivo y atrayente, embauca y te hace ser adicto. Y a mí me encanta como reflexionas, con o sin adornos. La escritura… con mucho sentido, al final consigues que el lector no permanezca con la mente pasiva después de leerte y si encima hace el efecto de terapia, mejor que mejor. Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Marisa ha dado una lección impecable. Mucho de lo que escribo nace así. Quizá sea el secreto de fluir y a veces derivar. En ese laberinto de sensaciones, la deriva suele ser literariamente fructífero. Besos, y a seguir pariendo...

    ResponderEliminar
  6. Marisa:
    Magnífico tu comentario, y fíjate que no me ha extrañado que te guste este tipo de ejercicios para tus alumnos, porque sé que te interesa conocer a las personas para comprenderlas, porque es cierto que en la escritura se puede leer mucho entre líneas...podemos escribir hache o be, pero casi sin querer va quedando muchas cosas de nosotros...y a veces nos desnudamos sin querer, y mostramos mucho más de lo que desearíamos.

    Y muchas gracias, Marisa, por este comentario tan largo y tan didáctico.

    Besos.

    ResponderEliminar
  7. efa:
    Te comprendo en eso que dices, pero también es cierto que una prosa con cadencia...casi musical...es agradable de leer. A veces no es lo que se dice sino cómo se dice.

    Salud

    ResponderEliminar
  8. Teo:
    Muchas gracias por eso que me dices, y claro que sí, las palabras son infinitas y con ellas se puede expresar sentimientos y estados de ánimo. Y contar historias que te suceden, como tú lo haces.

    Muak

    ResponderEliminar
  9. Galia B.
    Pues sí, no hay nada como un buen caos...tan alejado de la monotonía...esa calma que mata los impulsos salvajes...jaja...me río pero lo estoy diciendo muy en serio...

    Saludito...

    ResponderEliminar
  10. Javier, sí, con Marisa se aprende mucho, yo al menos estoy encantada con sus comentarios, incluso a veces me he reído con su gran sentido del humor...es muy inteligente.

    Bueno, eso de parir, parir...los buenos escritores suelen decir que sus libros son como hijos, yo si te soy sincera no tengo mucho instinto maternal, pero eso es otra historia...jaja..

    Besos.

    ResponderEliminar
  11. Cuando has posado la mirada sobre la pared, yo he posado la mía sobre la piel de tus letras. Estos giros, o desvaríos, o aciertos retóricos a la hora de contar lo que quieres y de hacerlo tal como lo sientes, hace que te comente, que quiera llegarte, al menos, a la altura suficiente como para que notes mi sinceridad a la hora, minuto arriba, minuto abajo, de decirte cuánto me ha gustado, cuánto me has hecho disfrutar y algunos etcéteras que encierran el resto de los adjetivos en la mazmorra donde el olvido se echa la siesta... o algo así.

    Pero bueno, tus personajes "atrayentes" te convierten, te ayudan, te encumbran en esto de hacerse letra y no mirar con quién... en fin, ya creo que a estas bajuras, me entiendes.
    Leerte es todo un ejercicio de cortesía: no paras de saludar a científicos reales, a filósofos de los de verdad de la buena, a escribidores de versos y esquinas, a pensadores durmientes. Y esta jungla humana te convierte en parte de ellos para que formes partes de nosotros. Por eso poso mi mirada en esas letras que golpean, unas veces, hacen cosquillas, otras, y acarician las demás…

    Bien, vengo a lo que has leído, y vengo a darte las gracias por aparecer en mi blog, por comentar, por seguir siendo parte de mis partes escritas y motivo para que venga, arrime el hombro y coja la pluma con la que firmo estos comentarios que están más pallá que pacá, pero que son pura objetividad.

    Te dejo un beso, nada embarazoso.

    Mario

    ResponderEliminar
  12. Mario:
    Ni te imaginas lo que me he reído con este comentario tuyo. Me parto de la risa. Eres increíble, no sé, ni me imagino en qué andarás metido ahora...en qué laberintos literarios...ni sé nada de tus olvidos ni de tus recuerdos, anonadada me encuentro. Pero me halaga sobremanera que disfrutes con lo que yo escribo, porque eso de: "Estos giros, o desvaríos, o aciertos retóricos a la hora de contar lo que quieres y de hacerlo tal como lo sientes, hace que te comente, que quiera llegarte, al menos a la altura suficiente como para que notes mi sinceridad a la hora, minuto arriba, minuto abajo, de decirte cuánto me ha gustado, cuánto me has hecho disfrutar y algunos etcéteras que encierran el resto de los adjetivos en la mazmorra donde el olvido se echa la siesta...o algo así."

    Así que ya ves, no sólo lo he leído, sino que además lo he reproducido, porque algo así no se echa al olvido. Es un regalo, y pienso que dará que pensar, ya me entiendes...Y aún más te diré, cualquiera que lea esto, seguro que elucubrando, elucubrando, se va a pasar diez pueblos...o algo así.

    Otra cosa. Creo que te están tentando mucho para que edites un libro, no sé...cualquier día nos das una sorpresa.

    Un beso, casto, como la mayoría de los que te doy.

    ResponderEliminar
  13. Tenen razón el poeta cuando reniega del olvido y hace apología de la apertura a toda costa del alma, ya sea mediante las letras o voz mediante, pero no para liberar los fantasmas o las fantasías del que lo explica, sino para que los demás conozcan y aprecien lo ajeno.

    No dudes en lanzar a la red todo lo que se te pase por la cabeza, muchos, o al menos yo, andamos hambrientos de relatos como el tuyo.

    Ahora, eso sí, un poco más saciado.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Rapanuy:
    Así que ¿te saben a poco mis textos, no? Bueno, eso si que es un halago.
    Y tú ya sabes que al principio me costaba vestir de letras mis pensamientos...y tú siempre me decías
    ¡Avanti¡...Así que ya lo sabes, siempre agradecida.

    Besos.

    ResponderEliminar
  15. En la primera parte de tu texto me has recordado a mi mismo cuando voy a ciertos eventos con gente que no soporto, tengo un "poder" que me permite abstraerme de forma etérea hasta hacerme invisible para que no socializar y escuchar tonterías que en esas reuniones es la más de las veces pero creo que no querías hablar de eso.
    A medida que te iba leyendo me encontraba que encima hago todo al revés, guardo mis letras en el cajón, tardo en mostrarlas y no siempre lo hago, cuando me pongo delante de un cuadro de Moundrian veo un lienzo blanco con esparadrapos o cinta aislante de colores, debo ser muy simple.
    Creo que mientras deambularé por la calles sin planos ni sentido, a lo mejor de ese modo le encuentro sentido a algo porque tus letras lo tienen y quizás también las mías, pero la mayoría de las veces yo no se lo veo.
    Un besazo.

    ResponderEliminar
  16. Ángel, no había visto tu comentario...y sí, creo que es un privilegio tener esa facultad; la de abstraerse, cerrar puertas al entorno y poner cara de póquer jajajaja...es un ejercicio muy sano.

    En cuanto a eso otro ¿quién no ha escrito cosas que considera tonterías en su momento y las guarda en un cajón?...pero todo depende del cristal con que se mira...muchos factores... la escritura tiene vida propia, hoy es una cosa y mañana tal vez sea otra...

    Besote.

    ResponderEliminar

El Demonio no tiene razón; pero tiene razones. Hay que escucharlas todas. Antonio Machado.