..

..
Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

..

..
No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

.

.
Déjame con la boca abierta!!

.

.
La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar en una cuerda floja. OSHO

domingo, 3 de junio de 2018

Como aquellos pies vendados...


A veces me da por pensar en las cosas más peregrinas...asociándolas con otras cosas para sacar  a la luz verdades ocultas. Y leyendo algunas historias la imaginación se me dispara...y sigo y sigo...y me dejo llevar sin saber muy bien hasta dónde me llevará todo eso.

Ya saben ustedes, o lo habrán leído, o si no se lo cuento yo, lo de aquellas niñitas de las grandes familias manchúes, que les vendaban  brutalmente los pies para mantenerlos pequeños deformándolos hasta dejarlos inútiles. Aquella sociedad había decidido que esa pequeñez era admirable y exquisita, frente a la fealdad atribuida al crecimiento natural. En consecuencia aquellos médicos "curaban" esa "enfermedad" del pie natural.

¿Y qué enseñanza sacamos ahora de esas aberraciones antiguas, en nuestro siglo XXI, en ésta sociedad que está aún dominada por unas mitologías religiosas que han traspasado todos los ámbitos; desde las Fuerzas Armadas, pasando por todas las parafernalias inimaginables de las vírgenes en Semana Santa y que se extrapolaron hasta llegar a los protocolos de la Democracia? Pues sencillamente que son trabas que nos impiden crecer adecuadamente, porque todo va evolucionando y los poderosos que eternamente quieren seguir en la brecha para no perder poder deberían tomar nota como aviso para navegantes...

Por eso el gesto de Pedro Sánchez en la ceremonia de su toma de posesión de Presidente del Gobierno, me ha parecido un gesto estupendo además de valiente; pedir que se quitaran esos símbolos ya trasnochados como son el Crucifijo y la Biblia.

Y...

Vayamos pues paso a paso eliminando las cosas "anormales" para conseguir una Democracia Normal...

12 comentarios:

  1. Acabo de leer un libro sobre los pies vendados, su título: "El abanico de seda" de Lisa See.

    En cuanto a la carencia de aditamentos religiosos en la promesa de Pedro Sanchez, ya se legisló sobre el particular en el año 2014 y me alegro que haya elegido está forma en un país que se dice laico, ¿laico?, si se ve con cierta distancia de laico nada de nada.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a ver si se van poniendo todas las cosas en su sitio...y la justicia que sea también un poder independiente...y la iglesia a sus feligreses y que en lo demás sean contribuyentes como todo hijo de vecino...

      Saludos.

      Eliminar
  2. Ves antinatural y aberrante los pies pequeños chinos, y lo comparas con los usos y costumbres que aún se dan en un país aconfesional. Pues lo encontré muy adecuado.

    Buena reflexión la que nos hace ver lo aberrante del poder inmenso que aún tiene la Iglesia en un país aconfesional. Porque imagina que un ministro es judío, o practica el islam, ¿qué le popropen para jurar un cargo?, pues nada, es que no debería tener ya tanto poder, prescindiendo del arraigo y la fe de cada ciudadano, en la intimidad. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así hemos seguido por aquello de que la religión es el "opio del pueblo" y por eso el dictador puso a la religión como su punto de apoyo..."Por Dios y por España" Claro, claro, si Dios está con nosotros quién va a estar en contra...

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Es un hito, significativo. De hecho, nadie anterior ha sido capaz en la reciente democracia. Este nuevo presidente lo ha sido al ignorar estadísticas, censuras en el propio partido y sobreponiendose a la lógica . No espero mucho, la verdad, a ver si al final me sorprende

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues a ver si vamos progresando adecuadamente...jeje, y que no traten de vendarle los pies al presidente para que no pueda avanzar...

      Besos.

      Eliminar
  4. Me gusta tu asociación de ideas.
    Tan absurdas como la reduccion de los pies son esos dogmas caprichosos, que siguen persistiendo.
    Me parece un gesto meritorio pedir que se quiten en estos simbolos para la asuncion de un presidente.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En aquellos sitios en que la religión tiene poder, el pueblo se aborrega y se hacen animalitos manejables...
      Por eso hasta ahora le han puesto tantas trabas a la cultura...y ahora a ver qué pasa...

      Besos.

      Eliminar
  5. En todas las culturas, la tradición siempre ha sido un ejemplo a seguir.
    Pero la vida sigue, todo evoluciona y de la trenza que tenían que llevar los hombres manchúes y los moños altos de las mujeres, seguro que ya queda sólo el recuerdo.
    Con lo demás, ocurre algo parecido, el caso es evolucionar y adaptar nuestra mentalidad a los tiempos que nos toca vivir.
    Te dejo un fuerte abrazo.
    Kasioles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre tenemos que procurar avanzar y ser mejores, y no está mal aprender de los errores.
      La vida e un aprendizaje, así que si tropezamos hay que levantarse y seguir de nuevo.

      Fuerte abrazo, Kasioles.

      Eliminar
  6. Eso deberíamos hacer, eliminarlo, hacer un parón colectivo y que se pare el mundo, porque hay ciertas cosas que resultan del todo inadmisibles, pero.. luego llega el momento crítico y continuamos como si nada, y así nos va...
    BEsos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nada es fácil, y a veces los cambios cuestan hasta sudor y lágrimas...
      Y además en política no todo es lo que parece...
      Ahora estamos expectantes y ya veremos qué pasa las próximas semanas...
      Besos.

      Eliminar

Ni aún el genio más grande iría muy allá si tuviera que sacarlo todo de su propio interior. Goethe.