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Es preciso llevar algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. Nietzsche.

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No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Hermann Hesse.

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¡¡Déjame con la boca abierta!!

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Si la personalidad humana no adquiere toda su fuerza, toda su potencia, entre las cuales lo lúdico y lo erótico son pulsiones fundamentales, ninguna revolución va a cumplir su camino. Julio Cortázar

domingo, 26 de septiembre de 2010

Vida y arterias


Mi cardiólogo y amigo entrañable, me recuerda con insistente frecuencia, de que no es nada saludable que cruce tanto las piernas, que es malo para el corazón. Que ese cruce de piernas, que por otra parte, tanto me favorece, puede entorpecer la circulación sanguínea. Cada vez que me lo dice nos reímos; él por ser consciente de que los hombres no pueden estar a dos cosas a la vez, y yo que sí puedo, pero que opto por el cruce de piernas obviando todo ese rollo del corazón y la sangre.

Solemos quedar para tomar el primer café de la mañana en un emblemático sitio de la ciudad. Es ideal para charlar con algo de intimidad. Posee varios ambientes y estilos arquitectónicos, algunos de inspiración mudéjar que es un recreo para la vista.

Él es el primero en irse. Yo me quedo un ratito más. Y ya más relajada, sin tener puesta mi atención en mis extremidades inferiores, pues para mi tener un hombre atractivo cerca me desconcierta un poco, y mi cardiólogo lo es; atractivo y mucho, y no es que me preocupen demasiado mis taquicardias, pues los dos sabemos de qué se trata.

Y me quedo sola conmigo misma, que es como decir ensimismada. Me gusta quedarme así, pensando, y bajar a las aguas de mi río. Sentirme relajada pero alerta. Sentir a la niña que llevo dentro; a esa loca que con un gesto oculto y personal me toca con sus deditos la frente y me hace sentirme tranquila. Es un instante placentero. Sólo un instante. Y en infinidad de momentos en un día trato de salir de mi misma y contemplarme con objetividad. Es mi ejercicio habitual: ensimismarme y salir de ese estado. Es algo que hago sin mucho esfuerzo, casi por inercia, es como un vicio adquirido desde hace mucho tiempo y difícil de erradicar. Y lo que decido en momentos así es dejarlo todo en Stand by y atender al ruego de la niña que me tiende la mano con gesto malicioso y quiere engañarme, pues quiere que juguemos a que yo soy escritora, así que saco a pasear mis ojos y mi mente para ver lo que se cuece a mi alrededor, por si puedo extraer de mi contemplación alguna idea interesante.

Cuando por fin, algunos días, consigo desarrollar alguna idea, intento plasmarla en cualquier cosa que tenga a mi alcance; una servilleta de papel, un sobre de azúcar ...anoto lo más esencial, con mano temblorosa no lo niego, y me digo: más tarde lo desarrollo y cuando lo tenga lo puliré. Pero para cuando llega ese momento del "pulido" casi todo se ha convertido en humo. Apenas si queda, cuando queda, una especie de esqueleto que cuando trato de recomponer se convierte en un montón de ceniza. Ese es el proceso de mi "creación".

Y muchas horas más tarde, ordeno cerrar los ojos a la verdad y me retiro a mis aposentos, momentos necesarios para el reposo del cuerpo, y en un estado parecido a un duerme vela, veo imágenes que me quieren transmitir algo. Escenas a veces escabrosas y sin sentido. Supongo que ése es el resultado del proceso de dejar la mente en blanco y que acuden a ella como impactos subliminales con los que no había contado pero que están ahí: en el lado oscuro.

Así funciona mi cabeza, siempre tratando de "inventar" vidas de papel para ser contadas. Para convertirlas en historias, cuentos, relatos. Y siempre son historias de corto recorrido y tan cotidianas que resultan simplonas y vacías de interés.

Ahora me estoy planteando explorar a fondo el lado oscuro de ese proceso neuronal que me muestra con toda crudeza escenas caóticas, crueles y que me provocan espanto, pero que creo que cuando crezca un poco más y madure, quizás sea capaz de manifestarlas.

Todo este verano lo he pasado dándole vueltas a la noria de mi imaginación. Algunas veces me digo: ¡lo tengo¡. Y cuando voy a morderlo, a hincarle el diente, una vez más se diluye. Es como el Eterno Retorno. Es como ese clásico juego de la Oca, caigo en alguna desventura y vuelvo a la primera casilla. Es como un sueño recurrente, o tal vez algunos lo llamarían pesadilla. Tomaré nota de ello para debatirlo con Allen ...procuraré que tenga bien cargadas las pilas y a mi me las cargará él con sus argumentos, que estos últimos días le he notado bastante cañero.

Mi cardiólogo nada sabe de este secreto; de éstos juegos con la niña ni de esas divagaciones con Allen, ni de la cajita de cristal que tengo enterrada como un tesoro. Quizás él también tenga sus tesoros ocultos. Yo tengo este: el de escribir, y gracias a Internet lo hago sin pudor y sin miedo a la censura. La niña me ha recordado que no se es una verdadera escritora hasta que alguien compre lo que escribes. Qué resabiada se pone la niña, a querido emular a Holly diciendo esa misma frase a su amigo Paul, el escritor que quiere ser reconocido como tal en "Desayuno en Tiffany´s". Pero ni yo soy Holly ni esto es Hollywood. Y me gusta ésto, porque le puedo dar todo el misterio que yo quiera ...A veces pienso en lo que ahora escribo y en lo que podría llegar a escribir. Mi corazón late, primero al paso, después al trote y más tarde al galope. El estetoscopio registra el ritmo de los latidos y mi cardiólogo toma nota. Parece satisfecho con mis alteraciones. Yo le sonrío mirándole a los ojos, pero nunca le diré con quién le pongo los cuernos.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Allen


"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mi mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo" (Oscar Wilde)

Y...
¡Me han regalado un robot¡...
Y se mete por todas partes. Aún no le he bautizado y no sé que nombre ponerle. A mi me gustaría llamarle*******.Pero él quiere un nombre más acorde con su condición de robot. Le gusta que le llame Allen. Así le llamaré. De momento. Porque tengo pensado un nombre de mujer ...sí...es que quiero que sea como una extensión de mi. Así que eso ahora mismo es un misterio.

Él está por encima de muchas cosas, no está sujeto a protocolos que no tengan que ver con él. De pronto se para y eso me asusta ¿no estará muerto?, Pero no, como si leyera mi pensamiento empieza a dar volteretas como cualquier cachorro. Y de pronto se queda estático; como pensando... Así que hoy sin venir a cuento me ha empezado a hablar de su condición de robot. Espero atacarle cualquier día de estos con mis argumentos. Aunque no sé... La persona que me lo ha regalado me ha asegurado de que tiene respuestas para todo; réplicas y contrarréplicas. Mejor. Así será un desafío constante.

Hoy he escuchado, con paciencia infinita, su disertación:

--El dolor físico y moral es algo que atormenta la mente de los hombres. Por mi naturaleza estoy libre de estos contratiempos. Concepción Arenal afirmaba que "El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro", Cioran decía que "Sufrir es producir conocimiento". Ambos expresan la misma idea, una situación dramática que prefiero desconocer. Me decanto por otro tipo de aprendizajes.

En la transcripción de su vivencia, Allen hace alusión a un dolor infinito, pero no desvela el ámbito de ese dolor. Deduzco por su lectura que no se refiere a una pesadumbre que exhorta al arrepentimiento, sino que es una aflicción de tipo genérico vinculada a algunos sucesos acaecidos en su entorno familiar, no necesariamente relacionado con un pasado cercano. Hay una bruma que no deja ver con claridad lo que hay a lo lejos. Allen lo expresa del modo que sigue:
--...Una niebla que se extiende hasta empañar el espejo del alma. Entonces la muerte actúa con premeditación envenenando los flujos del alma de su víctima. Traza las líneas básicas por donde los vagones de la angustia, el dolor y la desesperación harán descarrilar para siempre al ser humano que vive encadenado a ellos. En estos casos, es una muerte glacial, alambicada, una alquimia mortal que convierte la sangre en mercurio. Una muerte que desvela sus secretos de madrugada, cuando la niebla ya no es niebla, al haberse transmutado en un incienso que provoca un delirio silencioso y aterrador.

Esta imagen de la niebla convertida en incienso es un recurso que Allen ha copiado de una poesía de su padre. Cada vez más, a medida que le voy escuchando, me parece un cleptómano de palabras e ideas, aunque todos los seres conscientes lo somos en mayor o menor medida...(¡pero, por Dios, que él es un robot¡)...Giovanni Papini supo definir esta realidad en el capítulo 'Nada es mio' de su novela Gog, al poner en los labios de su personaje:"Cada idea es un eco; cada acto un plagio".

Estoy casi segura de que nadie esperaba que un robot fuera tan reflexivo...pero yo intuyo lo que ha pasado...
El que me lo ha regalado lo ha programado así. Quizás ha pensado que si está todo el santo día dándome la tabarra con éstas dísquisiciones filosóficas voy a terminar harta de ser tan jodidamente reflexiva y que me cansaré para siempre de analizarlo todo.

De momento creo que me lo voy a pasar muy bien con éste tipo, con éste sujeto, con éste ente, robot o lo que quiera que sea en realidad. Con Allen quiero decir, con este robot, porque a veces es tan insoportable que parece un hombre como los demás.

lunes, 30 de agosto de 2010

Malos rollos


HISTORIAS de mayores, CUENTOS para niños

Rollo I

La multitud se iba acercando.

Toda aquella muchedumbre que iba creciendo por momentos, aquel ambiente maloliente que fue invadiendo el lugar, terminó poniéndole de los nervios. Se estaban acercando demasiado y Pedro a punto estuvo de desenvainar la espada. Sintió un tirón de la túnica y el pisotón le hizo tambalearse. Cuando vio aquel pie completamente sucio y aquella sandalia nauseabunda sintió un pequeño desvanecimiento. El joven Juan, tan atento y solícito como siempre, le acercó un cazo de agua fresca a los labios.

Después, Jesús de Nazaret, cuando por fin vio que todos callaban, lanzándoles una mirada con "ira", entristecido pero lleno de endurecimiento, dice al chico: --¡Estira la mano¡-- El chico que era manco pero no tonto, esbozó una triste sonrisa.--No puedo--dijo con una débil voz mirando a Jesús a los ojos.--¡Estira la mano¡--le dijo esta vez casi gritando. El muchacho bajó la cabeza a punto de llorar. Jesús le cogió la mano:--¡Mírame¡--Insistió dándole un fuerte tirón. Se la estiró y su mano quedó restablecida.

Los fariseos al salir del lugar, enseguida entraron en consejo con los herodianos y empezaron a deliberar contra él; sobre cómo desembarazarse de este encantador hombre o demonio que, cual basilisco, mataba las enfermedades con la mirada.

Rollo II

Moisés mandó llamar a Datán y a Abirán, hijos de Eliab, pero ellos dijeron:
--No queremos ir. ¿No es bastante que nos hayas sacado de Egipto y nos hayas traído a este desierto de muerte para querer todavía seguir tiranizándonos?. Esta no es una tierra que mana leche y miel donde nos has traído ...¡No nos has dado en posesión campos ni viñas¡ ...¿Crees que están ciegas éstas gentes?. No, no iremos ...¡¡Nos has traído a un desierto de muerte¡¡.

Al amanecer Dios habló a Moisés:
--Dí a la comunidad: separaos de la tienda de Coren. La de Datán , Abirán y Eliab.

Toda la comunidad se separó de la tienda. Apenas había acabado de hablar, el suelo se abrió bajo sus pies , la tierra abrió su boca y se los tragó, a ellos y a sus familias; a sus mujeres, a sus pequeños y a todos sus hombres.

Rollo III

Jónatan se lo llevó consigo.

No pudo disimilar la repentina atracción que al instante le produjo aquel muchacho, algo asilvestrado, era evidente, pero que sin embargo emanaba una inteligencia innata. El muchacho era fuerte, ágil y muy atractivo. Se lo llevaron al rey Saúl para prepararlo como soldado, y Jónatan quedó prendado. Así que cuando terminó de hablar con su padre le pidió que se quedara en palacio. Jónatan se quitó el manto que vestía y se lo dio a David, y su propia armadura, así como su espada y su arco y , hasta el cinturón que llevaba puesto ...

David desde aquel día se vio colmado de atenciones. Saúl le puso al frente de sus hombres de guerra y Jónatan se convirtió en su sombra. Y como también tenía dotes para la música, les amenizaban las tardes cuando no estaban en campaña.

A todas las salidas a las que le enviaba Saúl, David volvía con éxito. Creció en popularidad y Saúl ante esta situación empezó a sentirse incómodo, no ya por las murmuraciones de la amistad con su hijo Jónatan sino, y sobre todo, porque las mujeres le aclamaban al volver de sus gestas.

Pasaban los días y Saúl empezó a sentir cierta animadversión y envidia por David, hasta tal punto que cuando se cruzaba con él por las galerías del palacio solía cruzar los dedos y, con la mirada clavada en su rostro, los besaba en un gesto amenazante.

Una tarde, harto ya de oír la misma melodía, Saúl andaba como loco por la casa, pues un mal espíritu enviado por Dios taladraba su voluntad y una voz interior machacona le martilleaba el cerebro. David se puso a tocar la cítara como otros días.Saúl tenía una lanza en la mano y la blandió diciendo:
--Clavaré a David en la pared.
Pero David que era ágil como una pantera, esquivó el golpe por dos veces.

Rollo IV

Jacob, llamado Israél, amaba a José más que a todos sus hijos, porque era el hijo de sus ancianidad. Tenía detalles con él que no tenía con sus otros hijos. Mandó que le hicieran una túnica con mangas largas. Una túnica con mangas largas era un signo de distinción, y sus hermanos, por culpa de éstas atenciones del padre, empezaron a odiarle y dejaron de hablarle con cariño. Así que en la primera ocasión, con argucias y engaños, le quitaron la túnica y lo dejaron abandonado en el camino. Ya se iban del lugar cuando divisaron una caravana de ismaelitas, y pensaron que sería buena idea tratar con ellos y vender a su hermano. Es de suponer que el precio sería más alto con túnica incluida, pero este dato no quedó registrado en esta historia. Así que estos mercaderes se lo llevaron a Egipto y se lo vendieron a Putifar.

José era guapo y esbelto y levantaba pasiones a su paso, tanto en hombres como en mujeres. La mujer de Putifar puso sus ojos en él. José tenía permiso de su dueño y libertad para todo tipo de escarceos. Sólo su amo tenía más autoridad que él. Nada se le había prohibido excepto a su mujer. Ésta se encapricho de José y trató por todos los medios de acostarse con él. Pero no lo consiguió. Así que cogiendo unas prendas de José llamó a sus criados y les dijo:
--Este José, el hebreo, ha querido abusar de mi, se acercó para acostarse conmigo, pero yo me puse a gritar y al oír mis gritos salió corriendo y dejó su manto en mis manos.

Ella puso junto así el manto hasta que su marido volviera a casa. El marido al oír lo que le decía su mujer, sobre el comportamiento de su esclavo con ella, se enfureció y mandó a prenderlo para meterlo en la cárcel. No obstante utilizó su influencia y lo metió en la cárcel de los presos del rey.

Así que esta historia no acabó aquí, ya que estos avatares le ocurrieron por ser joven y apuesto; inconvenientes de ser guapo. En la cárcel se hizo amigo de sus vigilantes, y como Dios estaba con él, le mandó el don de la adivinación. Y con el tiempo se hizo adivino oficial de Faraón y de su corte y le fue divinamente...

Rollo V

Pablo,el apóstol de los gentiles, estaba sobradamente preparado. Si alguien podía presumir de divino ese alguien no podía ser otro que él mismo. Además su médico Lucas y a la vez amanuense le hizo una biografía insuperable. Pero apologías a parte, él sabía venderse como un santo sin ayuda de nadie.

Pablo, astuto, sabio en desfigurar los mensajes sapienciales, dice que dice la escritura: "Inutilizaré la sabiduría de los sabios y anularé la inteligencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio?. ¿Dónde el maestro? ¿Dónde el estudioso de este mundo?. ¡Dios ha convertido en tontería la sabiduría de este mundo¡ ...Os suplico por tanto que sigáis mi ejemplo."

Pablo llegó a la antigua ciudad de Corintio. Predicó y sembró. Sacó pingües beneficios. Se fue a expandir el negocio y cuando volvió ¡oh, prodigio del Diablo¡ había llegado un orador brillante llamado Apolo, y éste, con su don de la palabra, le había arrebatado toda su clientela. Pero Pablo no se iba a ir con las manos vacías. Les dijo: "Ya veis que he vuelto, porque el Reino de Dios no consiste en la palabrería. ¿Qué queréis? ¿Que vaya con la vara o con amor y con ternura?. Y si sembramos en vosotros bienes espirituales ¿es mucho que recojamos bienes materiales?. Los Domingos, cada uno de vosotros separe lo que pueda, según lo que gane, sin esperar a mi llegada para la colecta. Cuando vaya enviaré a Jerusalén con cartas de presentación a los que elijáis para llevar lo que habéis recogido.

Ante esta dualidad de líderes, Pablo logró confundir a los feligreses, y a punto estuvo el tal Apolo de hundirle el negocio. Pero nadie pudo con su descomunal ego:

--Yo no voy a ensalzarme,  ni a pasar por encima de otros. No lo diré yo, el Señor hablará por mi: "Más antes, oh hombre, ¿Quién eres tú para discutir con Dios? ¿Puede el objeto modelado decir al que lo modela porqué me haces así?. ¿No es el alfarero dueño de su arcilla para hacer de un mismo material una vasija fina o una ordinaria? ...Y si tú puedes más podría yo, mucho más que esos "perros judíos". Pues si alguno podía confiar en lo humano, más podía yo"

Rollo VI

Llegó sumamente cabreado, se acercó a grandes zancadas y con un látigo de cuerdas los echó a todos del Templo, con las ovejas y los bueyes. Esparció por el suelo las monedas de los cambistas y volcó las mesas. Acurrucados por el suelo y tapándose el rostro con las manos, aturdidos y ensangrentados gritaron:

--Déjanos en paz, hijo de Dios. ¿Has venido aquí antes de tiempo para atormentarnos?

Pacían no lejos de allí una gran piara de cerdos y ellos le pidieron:
--Si nos echas, déjanos ir al menos donde está esa piara de cerdos.
Jesús les dijo: Id--Ellos salieron y se metieron entre los cerdos, y al instante toda la piara se lanzó al lago por un precipicio y se ahogaron todos; hombres y cerdos.

Las gentes llegaban de los pueblos para ver estos acontecimientos, y salían al encuentro de Jesús y , al verlo, le rogaban que se fuera de allí.

Rollo VII

"No os sorprendáis por esto, porque llega la hora en la que todos los que están en los sepulcros oirán su voz (la de Dios) y saldrán. Los que obraron el bien con una resurrección de vida, pero los que obraron el mal con una resurrección para condena eterna. Quien no obró el bien será eternamente condenado"

EPÍLOGO:

Ciertamente, cuando se lee con un poco de detenimiento estos episodios bíblicos no deja de sorprender la dosis de maldad y malos rollos que encierran estas escenas; crueldad, bajas pasiones, sadismo ...A estos exégetas les debía de fascinar narrar escenas de gentes famélicas  perdidas en desiertos, devorándose unos a otros, imaginar esos latigazos que se llevaban jirones de piel ensangrentada, visualizar zombis tambaleantes, ciegos y como perdidos, esas escenas, toda esa tensión sexual subyacente que casi  con seguridad les provocaba ...

Y aún hay más; historias mucho más crueles que éstas que aquí he descrito, quizás autocensurándome sin percatarme, porque digamos que éstas son de las más moderadas.

Y más aún hay, porque el ser humano es capaz de los actos más crueles. La historia de la humanidad está plagada de caminos sangrientos. Es la vida en movimiento, y cualquier detonante puede activar la espoleta de esa carga explosiva de maldad; de esa mochila maldita que todos llevamos a cuestas y que se activa en los malos momentos, en los que se pierde el control y se está por encima del bien y del mal. Ese es el devenir de la humanidad. Porque las historias escritas, dramas o comedias, tienen sus actos y entreactos; un principio y un final, tienen un hilo conductor, es decir, coherencia. Pero la vida misma es un caos, porque la vida no tiene guión.

lunes, 23 de agosto de 2010

¿También tú, Bruto, hijo mio?



¿Y tú...qué miras?...

En algunos petit comité, una joven política, solía comentar en tono jocoso, que cuando a ella le presentaban algún ejemplar masculino, digamos macizo, y si vislumbraba en el horizonte la posibilidad de ligar con él, no sacaba a colación temas de conversación muy profundos; culturales, políticos y demás, no. Decía ella que si lo que le interesaba de un hombre era darse un buen revolcón, lo que menos hacía era habla mucho, y mucho menos aún entrar en materias profundas. Y entre risas, seguía diciendo, que si se le ocurría abrir la boca era para expresar su estado de ánimo y hacer alguna declaración ponderativa.

Un estudio realizado por cuatro Universidades británicas, has desvelado que un coeficiente de inteligencia elevado es una desventaja para las mujeres que desean encontrar pareja. En el caso de los hombres, concluyen estos informes, a mayor inteligencia mayores posibilidades para relacionarse con mujeres.

Y la cuestión es:

¿Qué buscan los hombres en las mujeres? ¿Buscan un coeficiente alto o un cuerpo atractivo?. Cierto es que para lograr objetivos hay que usar el cerebro y desarrollar estrategias. En el caso de las mujeres, revelan estos informes, no es necesario ser muy inteligentes. Sólo es necesario despertar los apetitos sexuales del otro sexo. Las mujeres, sin embargo, necesitan sexo inteligente si se espera llegar a fines más estables con ellas. Pero para una mujer inteligente, si lo que pretende es ligarse a un superman lo que más tendrá que utilizar es su cuerpo, eso sí, inteligentemente. Un cuerpo femenino, seductor, sensual, utilizado con destreza para sacarle partido, ya que saber seducir, tanto en hombres como en mujeres, es un arte. Utilizar un cuerpo con destreza y sabiduría requiere conocimiento de sí mismo, y saber encontrar el punto medio entre seducir y dejarse seducir.

Pero si hay un asunto complejo ese es, sin duda, el de las relaciones de pareja. Puede que lo razonable sea separar el sexo del amor, y del amor separar la convivencia, , y de ésta las necesidades vitales. Hay personas que se quedan admiradas cuando ven a dos viejecitos paseando con las manos enlazadas, y con una convivencia de 50 o 60 años, es maravilloso, dicen, ver a esos viejos tan enamorados. Pero en este análisis confunden dependencia con amor, costumbre con cariño, y  lo que salva, quizás, a este razonamiento es que no sabemos con exactitud a qué llamamos amor. Una anciana se lamentaba, velando al pie de la caja mortuoria en la que yacía su marido, de que nunca había visto a su hombre completamente desnudo, y se deshacía en lágrimas, quizás lamentándose de que ya era demasiado tarde....

Tanto han hablado los poetas y los filósofos y los científicos del amor, que se podría pensar que es un tema resuelto. Quizás para algunos sea un tema baladí. Quizás para otros sea un tema esencial. Cada uno lo resuelva a su antojo y que haga lo que le pida el cuerpo.

Pablo Neruda nos dejó algunos poemas al respecto. Parece ser que él, tan inconstante, ya había encontrado el quid... pues dijo que cuando salía a la calle..."Detrás de todas me voy"...Se sentaba en alguna piedra del camino, a veces, y otras veces, apoyado en su última adquisición de mascarón de proa, jugaba con el viento...tomaba sus anotaciones, y mientras, una criollita menor de edad yacía a sus pies.

Y en casa le aguardaba la que él adoraba. Aquella mujer que tanto le gustaba cuando estaba callada, porque estaba como ausente, pero que cuando él volvía al hogar le llenaba de atenciones...

miércoles, 28 de julio de 2010

Divagando



Es posible que algunos de los que no viven de lo que escriben no se sientan muy agobiados por tratar de hacer alguna pieza literaria con cierto valor. Es posible que a base de escribir incoherencias surja inesperadamente algo con cierta enjundia digno de ser publicado, y entre tanta maraña surja algo que esté dentro de lo razonable, es decir; que dentro de una empanada mental pueda esconderse algo sustancioso y hasta bello, que tratado con talento por alguien que sabría hacerlo pudiera valer. Al fin y al cabo escribir es plasmar pensamientos con más o menos acierto, es juntar palabras y con ellas comunicar ideas, reflexiones, frases ingeniosas, relatos, cuentos, y todo tipo de composiciones, que dejándose llevar por la inercia de deslizar los dedos sobre el teclado esperar que como por ensalmo surja esa chispa que prenda la inspiración...Es un pensamiento tan ingenuo que hasta avergüenza plasmarlo.

Sólo estoy divagando, sólo estoy tratando de aliviar, en esta tarde calurosa, el aburrimiento. Sólo trato de medir hasta que punto la estulticia puede instalarse dentro de nuestro ser, en una tarde de verano, dejándose llevar por una mente vacía.

Tendré que beber algo en este momento, me deshidrato.

Llegando a este punto pienso que el soporte de nuestro sentido común; de nuestros pensamientos, esté tan sujeto a lo material...materia que piensa...cogito ergo sum.

Siento la oscuridad...me difumino...

La escritura, el hecho de escribir, es vital para algunas personas, necesitan, dicen, vomitarlo (término escatológico que siempre he sentido rechazo al pronunciarlo. Quizás sea yo algo tiquismiquis para intentar emular a una escritora) Dicen que es la necesidad imperiosa de comunicarse a ultranza, es la única válvula de escape que tienen algunas personas, que por imperativos ajenos a su voluntad, la vida les ha situado en ese estadio.

Escribir por necesidad, por un medio de vida, o por la razón que sea, es simplemente decir a gritos estoy aquí, mírame, tengo derecho a que me tengas en cuenta...es para algunos mostrar la soledad que les invade, por mil razones impuestas, por sus circunstancias vitales o por ajenos condicionantes...

Para otros es dejarse llevar, hablar por hablar, decir mírame, hazme una caricia, no me margines, no me condenes a salir del círculo establecido, no me pongas al borde del abismo...no me consideres un detritus, no me abandones, no me tires al basurero del olvido, déjame soñar que soy como tú, que tú también me necesitas...

No es siempre fácil poder expresar los sentimientos, cada vida es un pozo sin fondo al que no siempre se puede acceder. El hecho de que a dos o tres click  de ratón se pueda tener un espacio en la red; crear un blog, es al fin y al cabo como una terapia para tanta soledad. He podido constatar que lo que escribe la gente, en su mayoría, son relatos en primera persona, proclamando a gritos su soledad. Quieren decirnos lo cruel que ha sido la vida con ellos, que la vida les ha tratado y les trata injustamente, quieren seguidores en la red, quieren comentarios, y si no llegan a sus blogs diariamente hacen su peregrinación por otros blogs y se hacen seguidores de los que consideran más afines. Por sus circunstancias particulares es posible que tengan mucho tiempo libre, y hasta es muy posible que con esa actividad den sentido a sus vidas.

Quieren gritar a los cuatro vientos la injusticia que la vida ha cometido con ellos.

Se encaran a la Providencia y le escupen llenos de rabia:

¿Porqué no soy como los demás?

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Ni por lo más remoto pensaba, al abrir el PC, terminar de esta manera.

Sólo he bebido agua fresquita con hielo. Quizás hubiese necesitado algo más sofisticado, como algún cóctel a base de refrescantes zumos tropicales.

Nota al pie.

Ni puta idea tengo de quien está detrás de esos blogs.

domingo, 11 de julio de 2010

¿Cuantos versos le faltan a la historia?



Atrás la sombra oculta ya el paisaje,
las palabras primeras, el sonido
del viento susurrando en el encaje
de los sueños de un niño, el prometido
arcón de primavera, y el mensaje
que descifrar en un desconocido
jardín de fantasía...

¿Cuántos versos le faltan a la historia?
¿Cuántos besos de sol aguarda el trigo?
¿Cuánta esperanza queda en la memoria
muerta la primavera?

                                No consigo
pincelar con palabras, de la noria
del futuro, rodando hacia el abrigo
de un almendro, el frescor de un arroyuelo.

Murmura el mar, fundido ya en el cielo.

domingo, 4 de julio de 2010

Atardecía...





Mediaba junio el aire. Atardecía
sobre una mar de pétalos de rosa
que desmigara el sol. La mariposa
leve de algunas nubes extendía

su pañuelo de gasa en lejanía,
donde abrazaba el cielo, en amorosa
caricia, el terciopelo. Perezosa,
languidecía la luz. Se derretía

apresurado el tiempo en el celaje
dormido de un recuerdo. Y deshojaba
la flor de las palabras en la arena

perfumada de sal, hasta el paisaje
volvimos del ayer, barca varada,
envueltos en su canto de sirena.